31 agosto 2011

Las 100 de Silverman (L): Los años que nos quedan por vivir (1992)- Los Lunes

Algodón de azúcar y caramelo líquido para un primer amor que dure siempre. Los Lunes fueron encumbrados por este tema intenso, aterciopelado, pegadizo y comercial para atraer a los adolescentes de la época. Claro que, vista desde ahora, esa elegancia y lo bien afinado de su composición resultan estremecedores. Una banda que nos recuerda el retroceso y la simpleza del pop español actual. O siendo nostálgicos, la realidad de un pasado glorioso que amenaza con no repetirse nunca más.


30 agosto 2011

Leve nostalgia de lo que ya nunca será




Inicio de curso.

No hace mucho tiempo significó algo excitante.

Ahora es tan solo un leve recuerdo de lo que ya nunca será.


Hace tiempo tuve algo

llámalo ilusión
sueños
y todos se situaban dentro de un aula.



Me sacudo la nostalgia.

La vida es cambio y permanencia en el tiempo.

Camino tranquilo.

Atrás queda inerte aquel hombre en el aula que un día fui.


26 agosto 2011

Crítica de Cine (CXLVIII): Super 8 (2011)




PARA MI GENERACIÓN

Una parte de mi generación creció con un cine irrepetible. Una parte de mi generación alguna vez soñó con revivir las situaciones que mostraron ciertas películas de los años 80. Hablo de filmes como “Cuenta conmigo” (1986) de Rob Reiner, “Los Goonies” (1985) de Richard Donner o incluso de “ET el extraterrestre” (1982) de Steven Spielberg. No eran Obras Maestras, más bien supusieron títulos que indagaban en el género de aventuras juveniles, con protagonistas adolescentes viviendo algún momento inolvidable en sus vidas por obra y gracia de algún pirata, alienígena o adulto. Permitían la grandeza de vivir lo asombroso a golpe de fantasía, de poder ser otra persona por un rato. La vida ideal en unos tiempos que, quizás en la realidad, no fueron tan extraordinarios aunque la nostalgia diga lo contrario.
Es por eso que el visionado de “Super 8” (2011) de J.J. Abrams recupera para todos los públicos, pero sobre todo, a los que crecimos durante la década de los 80, aquel cine tan entrañable. Y la verdad que es de agradecer. Aunque el hecho que dirija el prodigioso creador de la serie “Perdidos” no nos descubre nada que el gran Spielberg no hubiera hecho ya en filmes como el mencionado anteriormente o el de "Encuentros en la Tercera Fase" (1977). Y claro, la mano del “Rey Midas” de Hollywood se nota algo más que en la faceta de producción. Aunque Abrams parta de unas premisas argumentales sencillas con las que desarrollar un argumento sólido que va in crescendo con la narración (los hechos paranormales, las motivaciones, la acción), el sello de Spielberg se palpa en la psicología de cada personaje (por cierto, un elenco actoral juvenil absolutamente soberbio), sus conflictos, sus traumas. Si algo tiene “Super 8” no es que sus personajes crean todavía en la posibilidad del Cine (con mayúsculas) como fábrica de sueños, lean tebeos, hagan maquetas y se enamoren de la chica más guapa del instituto. No es esa su grandeza aunque influya en su temperatura nostálgica. Decididamente, estamos ante un homenaje a la emoción sincera por las imágenes en movimiento, al cine de género, a la amistad y a la capacidad de lo extraordinario para cambiar nuestras vidas.
En el fondo, “Super 8” no es una gran película de Ciencia-Ficción sino una gigantesca declaración de amor a lo fantástico y en su capacidad de redención. ¿No es éste un filme sobre el duelo y la ausencia de unos y el anhelo de volver a casa de otros? Y claro, siempre a través de la aventura trepidante, de ser aquello que en realidad no eres pero que te hace sentirte más vivo que nunca. La excusa perfecta para ser feliz en los tiempos en que abastracciones casi alienígenas (¿los "Mercados"?) nos martirizan a diario. ¿Es éste el mundo que soñó mi generación?

FICHA TÉCNICA:
Película: Super 8. Dirección y guion: J.J. Abrams. País: USA. Año: 2011. Duración: 114 min. Género: Ciencia-ficción. Interpretación: Joel Courtney (Joe Lamb), Kyle Chandler (Jack), Amanda Michalka (Jen), Elle Fanning (Alice), Gabriel Basso (Martin), Ron Eldard (Louis), Noah Emmerich (Nelec), Riley Griffiths (Charles), Zach Mills (Preston), Ryan Lee (Cary). Producción: J.J. Abrams, Steven Spielberg y Bryan Burk. Música: Michael Giacchino. Fotografía: Larry Fong. Montaje: Maryann Brandon y Mary Jo Markey. Diseño de producción: Martin Whist. Vestuario: Ha Nguyen.

21 agosto 2011

Crítica de Cine (CXLVII): Incendies (2010)



HISTORIA Y PROMESAS



Se suele hablar de la necesidad imperiosa de ciertas películas. No solo por sus valores cinematográficos sino por los valores éticos que muestran, su afán transformador y la relevancia de los contenidos que intenta comunicar. Desgraciadamente, se trata, en muchos casos, de filmes que pasan (si es que lo hacen) con más pena que gloria por las carteleras de las salas de cine convencionales.


El rescate de un filme como "Incendies" (2010) de Denis Villeneuve pone en alza un factor que cotiza cada vez menos en la realidad cotidiana de nuestro mundo. Esto es, la memoria, la reconstrucción del pasado, el conocimiento de ciertos hechos, la reparación y reconciliación con las víctimas y finalmente, la difusión alta y clara, sin complejos ni sectarismos, a las nuevas generaciones.


"Incendies" cuenta con una gran lucidez narrativa la vida de Nawal Marwan (Lubna Azabal), mujer cristiana, en los convulsos tiempos que impulsaron a aquel país a una cruenta guerra civil de la que, aún hoy, no se han recuperado (tal vez no lo hagan nunca). No es una narración fácil por cuanto es un episodio histórico muy relevante pero no percibido como tal desde la óptica occidental. Y tampoco resulta sencillo seguir la agitada existencia de esta heroína incombustible porque son la búsqueda de esa memoria perdida en el conflicto, las cartas, las promesas, las huellas, los testimonios y los viajes los que van formando la dramática figura de la protagonista.


Desde Canadá al Líbano, dos hermanos buscando lo que mamá dejó atrás. El amor, un hermano y un país en llamas. Comprender mejor los silencios, las contradicciones, los secretos. Conocer en profundidad lo que tal ves sea imposible: una persona en toda su extensión.


Y finalmente, la amalgama de todos esos anhelos hecho cine. "Incendies" es de obligada visión porque aunque el melodrama excesivo sobrevuela su metraje, nunca cae en el sentimentalismo y propone la importancia del pasado para seguir viviendo en armonía en el presente y podamos afrontar el futuro. La realidad radical y espiritual de la Historia. Hoy más que nunca y para siempre.



FICHA TÉCNICA:


Película: Incendies. Dirección: Denis Villeneuve. Países: Canadá y Francia. Año: 2010. Duración: 125 min. Género: Drama. Interpretación: Lubna Azabal (Nawal), Mélissa Désormeaux-Poulin (Jeanne), Maxim Gaudette (Simon), Rémy Girard (notario Jean Lebel). Guion: Denis Villeneuve; a partir de la obra teatral de Wajdi Mouawad. Producción: Luc Déry y Kim McCraw. Música: Grégoire Hetzel. Fotografía: André Turpin. Montaje: Monique Dartonne. Vestuario: Sophie Lefebvre.

16 agosto 2011

LECTURA OBLIGADA (XI): La virgen de los sicarios (1994) de Fernando Vallejo




DE QUÉ TRATA: Fernando retorna a su Medellín natal y entabla amistad con un sicario llamado Alexis.



QUIÉN ESCRIBE: Fernando Vallejo (Medellín, 1942). Indudablemente uno de los mejores escritores colombianos y universales de ahora y de siempre (sin olvidar a Gabriel García Marquez y a Héctor Abad Faciolince).



PARA... conocer el lado violento y desigual de Latinoamérica y del mundo.


LA CITA: "El ángel levantó el revólver a la altura de la frente del otro y disparó. El trueno del disparo se fue culebriando por entre esos recovecos y socavones llenos de tumbas llenas de eternidad y de gusanos, y se quedó resonando por un rato con una voracidad de infinito. El eco del eco del eco...Muchísimo antes de que el eco se extinguiera el guardian de la tumba se desplomó. Luego el eco murió en sus armónicos. El Ángel Exterminador se había convertido en el Ángel del Silencio" (P.52).


¿POR QUÉ?: Porque es imposible recordar un libro más contundente, crítico (con los poderes establecidos) y genial trascendiendo a su propio relato y realidad para convertirse en un retrato universal sobre los males de nuestro tiempo.


CONCLUSIÓN: Una Obra Maestra sin complejos. Una de las mejores novelas del siglo XX en lengua española.

14 agosto 2011

Crítica de Cine (CXLVI): Confessions (2010)



RETORCIMIENTO EXTREMO



Si es japonés y de terror, a la fuerza ofrecerá un nueva versión de situaciones inverosimiles pero retorcidas y radicales como nunca nos hubiéramos imaginado. "Confessions" (2010) de Tetsuya Nakashima parte de esta situación aparentemente normal: en un aula escolar una maestra cuenta en el último día del curso el relato de cómo su hija pequeña ha fallecido recientemente. Lo que parece haber sido un accidente es a todas luces un asesinato perpetrado por dos de los alumnos de esa misma clase. Ni que decir, que tras esa introducción se van desencadenando toda una serie de sucesos absolutamente brutales atravesados todos ellos por el signo de la venganza y el sadismo.


Del filme de Nakashima (representante del cine japonés en la última ceremonia de los Oscars)atrae el contraste entre la oscuridad del aula y la luminosidad de un mundo de estética manga y videoclip. Sorprende el juego del tiempo, la distensión del mismo en ciertas escenas, las más violentas, y la aceleración de otras. Pero lo más curioso, es que el filme se articula en torno a pequeños episodios en los cuales los protagonistas van confesando lo que saben. Por tanto, hablaríamos de un puzzle verbal, de una narración aparentemente discontinua, rozando la abstracción, que es simplemente, la reconstrucción polifónica de un asesinato y de sus consecuencias.


Y es que entre toda esa inverisimilitud y retorcimiento extremo del filme con sus criaturas que subyace una lectura redundante hasta la extenuación aunque no por ello menos necesaria. ¿Cuál es el futuro de esta educación formal que tenemos? El abandono de ciertos valores integrales y el aumento de la violencia escolar, la superficialidad y el materialismo tienen como consecuencia una sociedad enferma. Es un hecho y nada hay más terrorífico.


No hay que remitirse a monstruos, zombies o espíritus malignos. Dan más miedo una panda de escolares descerebrados, enganchados a su smartphone, incapaces de sentir empatía por su prójimo, paranoicos de un mundo virtual que relativiza el dolor y la muerte como si fueran una atracción de feria. Ahondando en esa tragedia quién duda que el cine de terror no llegue a generar una catarsis sobre el presente.


"Confessions" es, en definitiva, un filme interesante aunque irregular y tremendamente incómodo. Con momentos espeluznantes en los que se alcanzan instantes muy tétricos y cotidianos. Es terror japonés que nos tiene en vilo hablando sobre el SIDA, el darwinismo social, las fobias, la locura, la soledad y el desarraigo del individuo moderno. En "Confessions" no hay salida para el optimismo ni la redención. Ni falta que hace.


FICHA TÉCNICA:

TÍTULO ORIGINAL Kokuhaku (Confessions) AÑO 2010 DURACIÓN 106 min. PAÍS Japón DIRECTOR Tetsuya Nakashima GUIÓN Tetsuya Nakashima (Novela: Kanae Minato) MÚSICA Toyohiko Kanebashi, Boris, Radiohead FOTOGRAFÍA Shoichi Ato, Atsushi Ozawa REPARTO Takako Matsu, Masaki Okada, Yoshino Kimura, Yukito Nishii, Kaoru Fujiwara, Makiya Yamaguchi, Soichiro Suzuki, Kinuwo Yamada

12 agosto 2011

Si yo fuera bruselense



Parece que no para de llover nunca aunque sea mes de agosto. Lluvia veraniega y por momentos un cierto frescor más propio del otoño. En esas condiciones Bruselas me acoge en su seno. Y la verdad es que me gusta a primera vista.


Desde que me bajo del avion comienzo a coleccionar instantes, aromas, sonidos, silencios, miradas, acciones, omisiones, pensamientos y reflexiones. Todo se agolpa y me abruma aunque temo no poder captar esa nueva totalidad.


Algunos de estas realidades requieren mayor extensión, otros necesitarían una monografía una tesis doctoral pero me conformaré con comentarlos más en profundidad en el futuro. Lo dicho, vago en la noche bruselense por el boulevard Anspach camino de la Rue Adolphe Max y me digo que:


a) En el adoquinado de la Grand Place subyace la fascinación del mundo entero en 360º, si pruebas a sentarte o incluso a acostarte un rato desde su mismo centro se corre el riesgo de salir más tolerante con el prójimo.


b) Hay mucha gente por las calles, y sin embargo, hay un susurro imperante solamente interrumpido por rachas de silencio (¿gritamos mucho nosotros o ellos hablan muy bajo?).


c) El chocolate, el pan, la bicicleta y el cómic son asuntos que preocupan a la ciudadanía, de lo cual me alegro pues participo activamente de esas cuestiones y porque significa que no les va del todo mal.


d)¿Esto es la capital de Europa? Desde aquí, al mirar por la ventana de mi hotel o al escaparate de una chocolatería el reflejo de la palabra Europa se siente lejano, casi inexistente. Un invento más para el olvido.


e) Pienso en antídotos para la esperanza de estos tiempos, y como siempre, me refugio en la calle, en la gente, en esa interculturalidad sincera: blancos, negros y asiáticos comparten espacio y tiempo en un plano de igualdad que demuestra cómo la sociedad va siempre por delante de sus gobernantes. Atrás parecen haber quedado las viejas huellas de un colonialismo atroz. ¿Utopía y perfección? Rotundamente NO. Pero SÍ es un punto de partida.


f) Huele a Alta Cultura (desde el Gótico Flamenco al Art-Decó) y a Cultura Popular (desde Tintín a Jacques Brel) en cada rincón y no solo en las viejas librerías, en las tiendas de discos de vinilo o en los museos y galerías sino también en lugares tan cotidianos como las estaciones de tren o las iglesias (no estoy delirando, hacía tiempo que no veía iglesias , Saint Jean Baptiste au Beguinage es un buen ejemplo, tan apegadas a la realidad de sus parroquianos formando parte activa de los movimientos sociales y culturales).


En fin, noche cerrada, llueve más. Paraguas en mano vuelvo a salir hacia el boulevard tarareando "La Fanette" de Jacques Brel tratando de encontrar ese sueño que me alcance hasta el día siguiente. Y mientras pienso si todas estas cosas son así de verdad o cómo serían realmente si yo fuera bruselense.